jueves, 10 de septiembre de 2009

7 Enacom en vivo




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Comienza hoy en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Comahue (General Roca, provincia de Río Negro) en 7 Encuentro Nacional de Carreras de Comunicación.


domingo, 30 de agosto de 2009

Servicio a la Salud Pública

Dr. Eduardo Castro Rendón (derecha) junto a Jorge Luis Borges y Teodoro Planas.

El Dr. Eduardo Castro Rendón nació en Lomas de Zamora en 1898, recibiéndose de Doctor en medicina en 1922. Al Territorio de Neuquén llega cuatro años después para ocupar el cargo de Director de Asistencia Pública y Administración Sanitaria.

Él declaró que cuando le detallaron sus tareas de funcionario “fue impresionante el estado ruinoso y la falta de elementos, el consultorio que hacía también de quirófano, su cielo raso permitía la caída de arena, se improvisó para efectuar toda clase de intervenciones, sin ayudantes, sin persona auxiliar, la movilidad del sulky y una ambulancia con caballos, a la que los enfermeros se negaban a utilizar”. Él mismo gestionó entonces a las autoridades nacionales una verdadera ambulancia, recibiendo entonces un Ford A.

En 1928 vecinos de la ciudad, junto al doctor, solicitaron al gobierno la construcción de un hospital acorde con las necesidades de la población. Fue en 1935 cuando se considera la medida y se autoriza la construcción de la sala de primeros auxilios finalizada en 1940.
Por razones burocráticas no se efectuaba el traslado por lo que el doctor junto con su enfermero y un grupo de ciudadanos decidieron ocupar el edificio de todas formas, y el traslado se realizó el 14 de abril.

La construcción se conserva sobre la calle Eduardo Talero esquina Buenos Aires. Con los años y conforme al crecimiento de la población se fue ampliando y transformando el pequeño edificio.

El hospital cambió de nombre a medida que pasaron los años:
  • 1940 Sala de Primeros Auxilios
  • 1948 Hospital Local Neuquén
  • 1950 Hospital Rural Neuquén
  • 1982 Hospital Regional Neuquén
  • 1984 Hospital Provincial Neuquén Dr. Eduardo Castro Rendón.

Trabajo con la comunidad
El doctor siempre se preocupó por la niñez por eso implementó un tambo escolar iniciado con ocho vacas, estas fueron alojadas en la cárcel local pagándose a los presos un salario por su cuidado y ordeñe.

También fundó la Cooperadora Escolar Conrado Villegas donde abrió también un comedor escolar.

Fue precursor de la vacunación masiva en la zona, integrante de la Comisión del Patronato de Excarcelados, Vocal Fundador de la Comisión de la Biblioteca Juan Bautista Alberdi, Vocal de la Comisión Fundadora de CALF, socio fundador del Rotary Club Neuquén.

En 1945 dejó la provincia para radicarse en Bahía Blanca después de haber sido designado Jefe de la Delegación Sur dependiente de la Dirección Nacional de Salud Pública.

Quienes lo han tenido como médico de familia recuerdan su solidaridad. Falleció en esta ciudad en enero de 1984.

En el Barrio Santa Genoveva una calle lleva el nombre del doctor.


Fuentes
Fotos: Archivo Histórico de la Pronvincia.
Libro "100 años / 100 calles"
Relevamiento del Patrimonio Edilicio de la ciudad de Neuquén 1991 - actualización 1998 - Municipalidad de la ciudad de Neuquén.


lunes, 20 de julio de 2009

Bienvenida Escuelita

En el verano del 12 de febrero de 1904, antes del traslado de la capital, se fundó en la ciudad la primera escuela. Su primer director y maestro fue Eduardo Thomas Alderete.

Hecha tan solo de adobe, la escuelita, humilde, marcó el inicio de la educación primaria en el asentamiento de la confluencia.

La escuela estaba en la primera sección de la actual Avenida Olascoaga, en la propiedad de la firma Linares y Cía. Cuando el gobernador del Territorio, Bouquet Roldán, traza por allí la Avenida Argentina, la pequeña construcción fue demolida.

Ángel Edelman (periodista y publicista), en su libro "Recuerdos Territorianos", escribió que en 1906 la escuela se había mudado a un edificio en la esquina de San Martín y Santiago del Estero.

El 15 de mayo de 1911 se trasladaron la Escuela N° 2 de niñas y la Escuela N° 1 de varones a la Avenida Argentina al 200 y en septiembre de 1912 se funden las dos escuelas para trasladarse a un edificio propio ubicado en Avenida Argentina al 200 entre Boulevard Alvear y Carlos H. Rodríguez, entonces con el nombre de Escuela Mixta N° 2.

En 1905 Alderete se trasladó a Buenos Aires, quien lo reemplazó fue el maestro Aditardo Figueroa Ozzan.

En marzo de 1975, la Escuela N° 2 abandonó el edificio de la Avenida Argentina al 200 y se mudó al que ocupa actualmente en la calle San Juan.

Alderete escribió el libro “La Escuela en el Desierto: apuntes de un maestro” de 237 páginas, editado en Buenos Aires en la Imprenta La Bonaerense. En él relata las experiencias como docente en las escuelas de Territorios Nacionales y sus vivencias en las escuelas de la Patagonia.

Si bien su figura no permaneció durante muchos años en la ciudad, Neuquén lo recuerda como el primer educador y lo homenajea todos los días con una calle en el centro de la ciudad, esta nace en la Avenida Argentina y corre en dirección Este paralela a Ministro González.


Fuentes: Museo Colonia Ferroviaria;

Libro "100 años 100 calles" (Archivo Histórico de la Provincia).

domingo, 12 de julio de 2009

"Neumann y Cía"

Llega desde Alemania a la ya fundada ciudad de Neuquén en 1929 Don Otto Max Neumann. Instalando su primer taller gráfico en un galpón de la diagonal 25 de Mayo, “Neumann y Cía”.

Aprendía el oficio gráfico mientras estuvo en Brasil. Y en 1930 edita la revista quincenal “El Territorio”, fundada por su amigo y docente Don Emilio Guiñazú. Con el tiempo la revista se convirtió en periódico recibiendo el mismo apoyo de la población y autoridades regionales.

Gracias a su imprenta muchos interesados pudieron aprender el oficio, y se convirtió en la escuela del personal gráfico de la región. En la década del 50 la imprenta era la más completa y moderna de las provincias de Río Negro y Neuquén.

Don Otto poseía las características de un tipógrafo por su completa auto-instrucción y su calidad de “obrero intelectual”. "Opapa", como le decían en su familia, era reconocido por su vasta cultura. Era traductor oficial de cinco idiomas (alemán, inglés, portugués, francés e italiano) y conocía muy bien otros tantos.

Neumann fue un hombre dedicado a la ciudad, fundador de numerosas instituciones sociales, culturales y deportivas.

Presidió la comisión que por encargo del gobernador Enrique Pilotto organizó los festejos populares con motivo de la inauguración del puente carretero el 20 de febrero de 1937. Y cruzó por primera vez la magnífica obra en su Ford 28 detrás del vehículo oficial del gobernador.

La ciudad lo vio partir el 13 de noviembre de 1963. En honor a su trayectoria el municipio neuquino ha bautizado con su nombre una de las calles de la ciudad.

Durante la intendencia de Luis Julián Jalil se demolió parcialmente el edificio de la imprenta. Durante el 2007 comenzó a demolerse el edificio donde vivió Don Otto Max Neumann y su familia con la autorización de la dirección de Obras Públicas de Neuquén. El objetivo fue la construcción de locales comerciales ya que es una de las zonas más codiciadas de la ciudad.

Según la ordenanza 7097/95 en su artículo primero se declara "de interés público y monumento histórico municipal el predio ubicado en diagonal 25 de Mayo 116, identificado con el nombre ex Imprenta Neumann, que fuera propiedad de la familia de Otto Neumann”.

La misma norma agrega en su artículo 2 que "el mencionado bien declarado de interés histórico municipal, no podrá ser demolido ni alterado en sus partes, respetando sus características urbanísticas". Nada se dice sobre la casa contigua, de 25 de Mayo 130 donde hasta hace poco vivió la familia del imprentero.

Fuentes:

  • · Libros Archivo Histórico de la Provincia

50 años Neuquén

100 años / 100 calles

  • · Web

http://www.rionegro.com.ar/diario/tools/imprimir.php?id=1211079736&tipo=1

http://www.rionegro.com.ar/diario/2007/09/27/20079m27s04.php

jueves, 2 de julio de 2009

A través del puente (segunda parte)

Después de haber publicado la nota sobre la construcción del puente, sentí deseos de escribir algo muy personal sobre lo que pienso de esta magnífica obra arquitectónica.

Cruzo el puente desde hace cuatro años casi todos los días de la semana. Y cada vez que el vehículo en el que

esté cruzando se acerca al puente me pego a la ventana para ver al gigante mientras lo atravieso.

Me maravillo con los arcos grandiosos y con esas columnas, que desde hace 72 años, lo sostienen. Su tamaño es magnífico, y aunque hay otros más grandes, este es nuestro y el cariño es mayor.

Me fascino viendo correr bajo el puente el agua del río Neuquén, tan clara, tan profunda, tan arremolinada, llena de espuma y llena de vida para esta región que tanto necesita del agua.

Llegar a la boca del puente y ver, pequeña, del otro lado la salida se siente como cruzar una aventura. Muchas veces del otro lado no espera más que la rutina de todos los días, pero atravesar el puente puede llevar a uno a imaginar innumerables historias en tan solo segundos que pueden hacer que el día no sea tan monótono como otros.

Varias veces me ha tocado vivir una experiencia única: cruzar el puente caminando. Cuando uno se acerca al puente y comienza a percibir su grandeza piensa que pocas veces ha visto algo así, tan grande y tan magnífico el puente se impone ante nosotros, y nosotros pequeños frente a él.

Convivir con el puente es algo que nos toca a todos los que vivimos en esta zona, muchos no pueden llegar a quererlo como yo ni sentir el mismo tipo de cosas cuando lo está cruzando. Para ellos les digo que no saben de la experiencia que se pierden. Para los que sienten como yo, sigan haciéndolo, ustedes comprenderán por qué.


Primera Foto: Archivo Histórico de la Provincia

Segunda Foto: http://www.interpatagonia.com/neuquen/imagenes/puentes5-jg-2797.html


viernes, 26 de junio de 2009

A través del puente

Hacia 1933, el gobernador del territorio de Neuquén, Carlos H. Rodríguez, percibe la necesidad de construcción de un puente para agilizar el paso de los ciudadanos de las ciudades de Neuquén y Cipolletti, porque las balsas ya no daban abasto para tanto tránsito.

Sin embargo, fue el gobernador Enrique R. Pilotto quien coloca la piedra fundamental para la construcción en 1935. (Carlos H. Rodríguez había fallecido en Buenos Aires).

La obra consistió de tres puntos importantes:

  • Puente principal formando por 9 tramos de 51,60 mts. c/u, salvados conarcos atirantados de hormigón armado, de 6 metros de ancho y dos veredas de 1 mt. con parapetos de un metro de altura. Cada uno de los 8 pilares están fundados sobre dos cilindros de hormigón armado hincados a una profundidad media de 12 mts. bajo del lecho del río. Los estribos apoyan, cada uno, sobre 4 cilindros hincados a la profundidad ya señalada.
  • Puente de hormigón armado de 15 metros de luz y calzada de 6 mts. de ancho sobre el canal Roca en el acceso lado Cipolletti.

  • Acceso lado Neuquén: desmonte de 54 o 55 metros cúbicos para obtener una calzada de 10 mts. de ancho, enripiada. Una alcantarilla de 0,75 de luz y 1 sifón de 1,10 mt. de ancho con un volumen total de 35.400 metros cúbicos, calzada enripiada y alambrado de 7 hilos con postes de hormigón armado y varillas de madera. Un enrocamiento protege los taludes próximos al cauce principal. Una alcantarilla de hormigón armado de 2,20 de luz. Costo total de la obra $920.700, incluyendo expropiaciones e indemnizaciones.

Dos años después y con 6.500 habitantes la ciudad es testigo de la inauguración de las obras arquitectónicas más importantes del país.

Comercios e industrias regionales aportaron para la organización de la fiesta de inauguración. Los pobladores de trasladaron todos al puente donde se sirvió asado y vino en honor a la autoridades.

Con el paso de los años y el crecimiento de ambas ciudades se vio la necesidad de otro puente. Y fue así que a principios de la década del '90 de construyó un segundo puente. Entonces el primero con sentido Neuquén-Cipolletti y el segundo con sentido Cipolletti-Neuquén.

Los puentes han ayudado al viaje de personas de ciudades de todo el Alto Valle, ya sea por motivos de trabajo, estudio o viajes de placer.


Fotos: Archivo Histórico de la Provincia

jueves, 4 de junio de 2009

¡Todos a bordo!

Tener una estación de ferrocarril en la ciudad era símbolo de grandeza en cualquier parte del país. Representaba el trabajo, el progreso, la comunicación, reencuentro con parientes lejanos.

Bajo la presidencia de Julio A. Roca, el 12 de julio de 1902, la empresa F.F.C.C. Sud autoriza a liberar la terminal de Neuquén. Se da como fecha del proyecto 1904 y la habilitación en 1911.

Por aquellos años Neuquén era sólo un paraje, el paraje Confluencia. Recién dos años después se convertiría en la capital del Territorio durante la gobernación de Carlos Bouquet Roldán. La presencia del ferrocarril fue uno de los factores que el gobernador tomó en cuenta para establecer aquí la capital.

El Ferrocarril Sud colaboró en la construcción del dique del Neuquén y toda la obra de canalización, así como su Estación Experimental de Cinco Saltos fue la base del desarrollo de la fruticultura y su compañía subsidiaria: Argentine Fruit Distributors.

El proyecto inicial de construcción de las vías ferroviarias determinaba que el tren llegaría hasta Chile. Sin embargo, sólo se construyó hasta Zapala. A partir de ahí se paralizó la construcción argumentando falta de envíos de materiales desde Inglaterra debido a la explosión de la Primera Guerra Mundial.

Hoy, se escucha cada tanto la bocina del tren de cargas. Los caminantes ya no se agitan para verlo, tampoco los niños exclaman emocionados por el arribo de la gran máquina.

Hoy el ferrocarril es símbolo del pasado.


Fotos: Archivo Histórico de la Provincia.
Fuentes:
· Relevamiento del Patrimonio Edilicio de la ciudad de Neuquén 1991 – Actualización 1998 – Municipalidad de la Ciudad de Neuquén.
· http://www.neuquen.gov.ar/capitalidad/capitalidad/la_capital.htm